miércoles, 30 de noviembre de 2016

CARTA A UN GUERRERO SIN NOMBRE:CAPÍTULO III:"LA LLUVIA Y UN AROMA DE CASTAÑAS"

CARTA A UN GUERRERO SIN NOMBRE

CAPÍTULO III:LA LLUVIA Y UN AROMA DE CASTAÑAS




Dos horas más tarde,en tanto la lluvia deshilvanaba una danza en las hojas y en las copas de los árboles,una danza cuya música era la canción de los cuatro vientos en un coro de nubes grises y azul turquí,la cueva se había inundado por el aroma de las castañas asadas que Gohan había puesto sobre el fuego.Un fuego lento y cálido,salido de un simple trozo de madera seca y de un imparable  haz de luz violeta:el de los ojos de Piccolo.
("Usted no me dijo que usaría sus ojos!")
("Tampoco te dije que NO los usaría,mocoso de porra!")
Gohan sonrió al compás del lejanísimo recuerdo.Piccolo estaba inmóvil,cruzado de brazos,levitando en la lluvia,a la entrada de la cueva.
-Señor Piccolo-se atrevió a decir,con una voz suave-Sé que usted no come....pero,.por favor,venga a experimentar el aroma de estas castañas que he cogido casi por casualidad.
("No las has cogido casi por casualidad.Fui yo quien te las di.Exactamente como aquellas manzanas...")
Piccolo volvió la cabeza para mirarlo.
Gohan era ya casi un hombre,pero él quería ver de nuevo al niño...
("Tan sólo soy un viejo obstinado y cansado",se dijo,"Él es ya un hombre,,,,un adulto..con pasiones y necesidades de hombre....")
Gohan,sin embargo,conservaba intacta su inocencia.Jamás había tocado a muchacho o a mujer alguna....salvo para tomar su mano en un gesto que siempre era más de sincera amistad que de ota cosa.Ni siquiera había besado a nadie,salvo a su madre,y ello sólo cuando era más joven.Ahora,como era(tal vez muy a pesar suyo) "el hombre de la casa",y las finanzas de la familia habían caído en un peligroso declive,trabajaba la mitad del día,dedicando la otra mitad al estudio y al entrenamiento en solitario....cuando no se ocupabe él mismo en ayudar a Goten con el suyo.
Pero Goten era ya casi  un adolescente.....y las más de las veces escapaba sin rumbo fijo....A veces.con Trunks....Otras,a una misteriosa casita situada en lo más recóndito de  ese mismo bosque....
Gohan jamás le había preguntado nada.Ni pensaba hacerlo.Era un  muchacho de suyo muy reservado,y sabía muy bien que el extrovertido Goten terminaría narrándole sus aventuras,por supuesto convenientemente aderezadas con situaciones y encuentros increíbles,como pterodáctilos rosa,megaterios púrpura a lunares rojos,y cosas por el estilo.
Piccolo descendió suavemente,se puso de pie,y entró a la cueva,aspirando el  exquisito aroma.
-No es que yo no pueda comer,Gohan.Es que no lo necesito.De hecho,cuando necesitaba crecer ráipidamente para enfrentar a tu padre,comí carne y pescado,que yo mismo cacé y pesqué...
-Es cierto eso?
Piccolo asintió,y tomó una de las castañas doradas.Miró a Gohan sin que su mirada fuera advertida,y vio los hilos tostados de oro y marrón,los mismos,brillantes,bellísimos,que podía contemplar a su gusto en los ojos del muchacho.

CARTA A UN GUERRERO SIN NOMBRE:CAPITULO II:"EL CRUCE"

CARTA A UN GUERRERO SIN NOMBRE

CAPÍTULO II: EL CRUCE


Con sus ojos de un pardo intenso se atrevió a otear el horizonte.Olía a tierra húmeda,a mixtura de hierbas,a flores distantes.
-Lloverá-dijo Piccolo-Puedo oir el rumor de las gotas cayendo a lo lejos.
Hizo una pausa,y luego añadió,sin volverse a mirarlo:
-Será mejor que regreses a la casa,si no quieres mojarte.
-No me importa.
La respuesta del joven vino casi al unísono.
-Acaso quieres entrenar?Qué podría enseñarte yo,que tú ya no sepas?
ERa cierto.Gohan se habia convertido en el guerrero más fuerte del universo tras la muerte,tras el suicidio heroico de su padre,y no existía dentro ni fuera de la Tierra quien pudiera sostenerle una lucha de igual a igual,una pelea mano a mano.
-Nunca está de más -dijo,sin embago,humildemente-Quién mejor que usted,que me conoce más que yo mismo?
Piccolo se volvió.Gohan paseó sus ojos de jaspe brillante a lo largo de la imponente figura esmeralda,envuelta en aquella capa que le daba un aire señorial que no había visto jamás en guerrero alguno,....ni siquiera en el orgulloso Vegeeta.
"Él es un dios,no un ser humano",se dijo,"No es un brutal Saiyajin sujeto a bajas pasiones y a irrefrenables instintos.Él es como un espíritu.Como una fuerza imparable...."
Piccolo se despojó de la capa y el turbante,y Gohan tembló hasta los tuétanos.
La piel de su rostro era más tersa que los pétalos de las rosas de mayo.No había rosas verdes,pero,en aquel momento,Gohan pensó por un instante que sería maravilloso que las hubiera.
-Cuando quieras-dijo el Namekuseijin,separando un poco sus larguísimas piernas y apretando los puños,en tanto sonreía con su habitual sarcasmo,enseñando los colmillos que eran el último recuerdo atávico de la otrora célebre brutalidad de su raza.
Gohan se tiró a fondo,y no pudo creer en su propia sorpresa cuando una brillante onda de ki de color indefinido lo paró en seco.
-No es fácil quebrar a este viejo guerrero,muchacho!
Gohan se sintió herido en su pundonor.Saltó de nuevo,y asió a su oponente por el cuello,arrojándole lejos,en la misma dirección del viento.
Luego se irguió victorioso,y preparó el movimento que su mismo rival y maestro alguna vez le enseñara.
Con los brazos en cruz sobre su cabeza,un haz de luminosidad capaz de dejar ciegas a todas las águilas que habitaban en las rocas salió disparado sin piedad ,pero también sin rencor.
Fue en una trillonésima de segundo.Otro haz de luz cruzado en el aire cortó la técnica y la envió contra unas rocas desiertas.Gohan controló su estado de furia latente(furia?por qué esa furia..por qué toda esa rabia dirigida en su movimiento final)?),y sus cabellos volvieron al negro intenso de noche.Su respiración no se había alterado en lo más mínimo.
Fue en busca de su oponente,pero no lo halló.
-Detrás de ti,Gohan-
("Soy rápido para todo",las palabras dichas hacía ya muchísimo tiempo ante aquel esbirro de Lord Slug resonaron en la parte más lejana de sus recuerdos).
El taladro de luz lo golpeó en el hombro,y el impetuoso Saiyajin cayó de bruces.
-Eso es todo,Son Gohan,hijo de Son Gokou,discípulo de los grandes Kaios?
Gohan sonrió.Involuntariamente.Alzó la mirada,y la imponente figura,en cuyo hombro izquierdo se veia sin embargo corer un hilo de púrpura,estaba frente a él.
Le tendió una mano,y Gohan pudo sentir el roce de las terribles,larguísimas uñas en su palma.
-E..-está usted bien,Piccolo-san?
-Mejor que nunca.Me has dañado,y eso me enorgullece.Eres un verdadero guerrero,y la piedad no figura ya en tu diccionario.-sonrió-Nunca ha figurado en el mío,como tú bien lo sabes.
("Piccolo san...Piccolo san.....Piccolo-sama!")
Gohan bajó los ojos,y se incorporó sin dificultad.
Piccolo aplaudió,con una mezcla de sorna y sinceros(aunque jamás confesados) admiración y orgullo.
Ls primeras gotas de lo que prometía ser un vendaval empezaron a caer.
-Hay una cueva cerca de aquí-dijo Gohan-Vamos a guarecernos...