lunes, 14 de noviembre de 2016

LA MIRADA DEL OTRO

LA MIRADA DEL OTRO


"El Ser visto por el Otro es la verdad del ver al Otro"(Jean Paul Sartre,Dialéctica de la Cosificación).


Etienne detuvo su paso,que,como de costumbre,era apresurado,casi atolondrado.
Miró su reloj pulsera.Medianoche.El frío de París a fines de Noviembre hacía temblar sus dedos(¿en dónde diablos habría dejado sus guantes?).
La calle de la Contraescarpa estaba a metros de su casa.Pero,extrañamente,tenía la vaga sensación de haberse perdido.
De pronto,su pie izquierdo tropezó con algo.Era uno de sus guantes.¿Cómo habría ido a parar allí?
Al inclinarse para recogerlo,los ojos del Otro ,en su nuca,le clavaron la mirada.
Y fue entonces cuando todo lo que le rodeaba(calle,sombras,niebla,vapores y escalofríos) se disolvió en las pupilas acuosas de una silueta imposible,de una pesadilla vieja,de un misterio sin nombre.

(Trece pasos le separaban del misterio insondable.El misterio anidaba en sí mismo.)

FLORES NEGRAS PARA UN SOLDADO ALEMÁN

FLORES NEGRAS PARA UN SOLDADO ALEMÁN

Dedicado a @Laurados y especialmente a Polillas,por su magnífica portada.

(Varsovia,otoño de 1939)
Nunca supe por qué.Éramos tan amigos,tan confidentes!
Recuerdo aún el día en que te conocí:llovía en Berlín y yo estaba en aquel café de Friedrichstrasse,aterido,restregándome las manos ante una taza humeante ,escuchando los parloteos de los parroquianos.
Me hallaba de paso para Viena.Sabía que mi carrera dependía de ello,pero no quise dejar de pasar por Alemania.
Necesitaba,imperiosamente,conocer Berlín.
"Por Beethoven",me dijiste.Sí,claro,Por Beethoven,pero también por todo lo que se decía de la "nueva capital" del Reich .Se rumoreaba que la reconstrucción del país,luego del latrocinio de Versailles,había sido prodigiosa,admirable.
Cuando puse el acento en este detalle,tus ojos garzos de niño bueno se iluminaron de una manera extraña,adquiriendo tintes de gris y plata.
-"ÉL " ha sido quien hizo ese milagro,en el nombre de nuestro pueblo ,tantas veces humillado.
Y te enzarzaste luego en un largo panegírico de tu adorado Führer,como si estuviese muerto:como si se tratase de un muerto viviente que se ciñera una corona intangible.
Me llevaste a Tiergarten al día siguiente:me enseñaste los niños que,jugando en un corro,imitaban los gestos de los mayores.
La tarde caía con un brillo pardo.El olor de los pinos empavonaba el aire: era aroma y resina.
El hotelucho en el que me hospedaba vio nuestras manos juntas acercarse al fuego que,precioso y alegre,como en los versos del Poverello de Asís,explotaba en chispas y mariposas y flores y en todo aquello que somos capaces de ver y de apreciar cuando(como tú yo yo entonces,)tenemos sólo veinte años-
Al día siguiente me marché ,tras cruzar contigo(sospechosamente en silencio) Alexanderplatz,a Viena,en el tren de las once de la mañana.
Y ya no volví a verte,salvo en las fotografías que acompañaban las cartas que cruzamos durante cinco largos años.
Alto,enhiesto,vestido con el uniforme de la Wehrmacht:orgulloso de tu pueblo,enamorado de tu "Nueva Alemania".
Regresé a Varsovia no hace mucho,sabes.Y me enteré de la noticia.
Nunca supe por qué,hasta esta madrugada,cuando vi las siluetas de acero cruzar las puertas de la ciudad.
Eran como una avenida de flores cuadrangulares,oscuras,dispuestas en terribles ramos.Eran como un oscuro presagio.La premonición de la sangre.
Y entonces comprendí por qué elegiste morder el caño de tu pistola , de aquella Luger 45 que habías empuñado tantas veces con orgullo.
No pude hace más que resignarme,mirar por última vez tus fotos empañadas de recuerdo,y esperar.
.....................................................................................................................................
(

Auschwitz,1944)
Suenan las últimas sirenas de la tarde.Cuando nos llaman para las duchas tengo una sensación indescifrable.
Como si fuera a verte.Como si entrara de nuevo en aquel café de la Friedrichstrasse.
N o sé....
El olor es penetrante.No es el aroma de aquel entonces:es otra cosa.
El ramo de flores negras está sobre la mesilla,y una melodía suena otra vez en el acordeón del ciego.
Las fotografías empañadas cobran vida.
Sí.
Ahora sé que voy a verte.
Y,otra vez,cierro los ojos,y espero...

(El horror no venía del hierro .Venía de las flores de las duchas.)

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO:VICTORIAM CRUCIS

       SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO                                                                       VI

VICTORIAM CRUCIS




"Nunca podrás.En el recinto
Donde el sagrado incienso danza y vuela
Refugio he de encontrar,Y no hay sigilo
Que vencer pueda
El símbolo perenne de la vida.
Portador de la muerte,quedas fuera."
La palabra es poder que mata y muere,
Y que la pura eternidad conlleva.
El endriago voraz que se abalanza
Sobre inocente carne pura y nueva
Retrocede hasta hacerse polvo en polvo
Y regresar al tiempo que no cesa..
Y en la humildad del siervo queda intacta
La lucha ,que es de siglos,que no e s nueva:
VICTORIAM CRUCIS!
"Portador de la muerte,quedas fuera!".

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO:VICTORIAM CRUCIS

       SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO                                                                       VI

VICTORIAM CRUCIS




"Nunca podrás.En el recinto
Donde el sagrado incienso danza y vuela
Refugio he de encontrar,Y no hay sigilo
Que vencer pueda
El símbolo perenne de la vida.
Portador de la muerte,quedas fuera."
La palabra es poder que mata y muere,
Y que la pura eternidad conlleva.
El endriago voraz que se abalanza
Sobre inocente carne pura y nueva
Retrocede hasta hacerse polvo en polvo
Y regresar al tiempo que no cesa..
Y en la humildad del siervo queda intacta
La lucha ,que es de siglos,que no e s nueva:
VICTORIAM CRUCIS!
"Portador de la muerte,quedas fuera!".

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO:"cRUZA EL AIRE DOBLE RÁFAGA DE ESPANTO..."

                                            V



CRUZA EL AIRE DOBLE RÁFAGA DE ESPANTO.....

Cruza el aire doble ráfaga de espanto
En tanto mora en el silencio la esperanza.
El que se hizo traición en el espejo
Así mismo contempla en lontananza.
Anulados dolor y sufrimiento
Por el esputo atroz de la mentira
El que se hizo traición miró a su sombra
Y en ese mismo espejo cayó muerto.

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO:ACUÉRDATE DE MÍ..

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO

                                                              IV

ACUÉRDATE DE MÍ...



ACUÉRDATE DE MÍ.....


"40. Mas el otro le reprendía, diciendo: ¿Cómo, ni aun tú temes a Dios, estando como estás en el mismo suplicio?
41. Y nosotros a la verdad estamos en él justamente, pues pagamos la pena merecida por nuestros delitos; pero éste ningún mal ha hecho.
42. Decía después a Jesús : Señor, acuérdate de mí, cuando hayas llegado a tu reino.
43. Y Jesús le dijo: En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso."
(Santo Evangelio según San Lucas,23-40 a 43).
ACUÉRDATE DE MÍ
El indigno se vuelve a la Hermosura
Que ,por darnos la vida ,vida pierde:
Como las chispas de la leña seca
Ardiendo en el Amor de leña verde.
Padre,Padre...De mí te has olvidado?
Qué fue de la inocencia de los días
Y del perfume puro de esa noches
Henchidas de esa fe que consumía
En belleza y piedad cuanto rodeaba,
Y en lágrimas de fuego se tornaba,
Y por arder en Caridad moría?
Acuérdate de mí,que en mi miseria
He olvidado la noble levadura
Del Hacedor que en mí soñó una noche
Algún sueño inefable de ternura.

seis poemas entre el alba y el ocaso:II:Glicinas

SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO


                                                          III

GLICINAS




GLICINAS
Yo ,que vengo del roble y de la encina
Sagrada, que en el Norte se veneran,
Vi una tarde en la entraña de los cielos
Un sol que nace fiero y dulce.Una quimera.
Yo,hijo del Norte en brumas de incerteza,
Vi la sombra fugaz de un ángel -niño
En el mundo del hierro y las cerezas.
Y yo tendí mi mano a su llamado,
Y lo acerqué a las tímidas glicinas.
"Serás mi caballero".."Y yo,tu espada"
Dije abriendo un secreto que dolía.
No me importó doler,ni ser cuchillo,
Ni cortar esas cuerdas que me unían
Al destino .Un gélido rastrillo
Desenvainó mi alma y la hizo suya.
Y empuñé la katana,y lo hice mío.
Pero en aquella tarde cincelada
Por el color de malva en las glicinas,
Cuando tuve conciencia de la nada,
Comprendí,sin querer,que el mayor beso,
El divino,el primero,y el postrero,
Cuando la muerte ronda ,baila y canta,
No es el que en la boca ha de llevarse
Sino el que se da con la mirada.


SEIS POEMAS ENTRE EL ALBA Y EL OCASO


                                                                             I

POEMA AL VIEJO CAFÉ



POEMA AL VIEJO CAFÉ
Tarde de invierno.
En tanto llueve,el humo escribe el último trazo de una sola palabra.
Una única palabra.
Las sombras de la noche no están lejos.
Negras.O grises.Lo mismo da.
El naipe viene y va.Y los dados.
Un dominó de soledad desgrana su escalera.
Y el regusto de una caña que insolente se pelea
Con el café,eterno,oscuro como una pena
Callada,inconfesable,quieta.
Este es el mismo bar.Pero sin nada.
Quedó desnudo,cara al viento,oliendo a tiempo
Oliendo a río,que es como decir eternidad.
¿Es este el mismo bar?
Mirando hacia la calle
No reconoce el paso del carrero,
Ni al portuario voraz de alcohol y olvido,
Ni al poeta perdido.Ni al bohemio incurable,
Ni al casual parroquiano.Ni al mendigo.
¿Es este el mismo bar?
¿O se ha trocado el tiempo en infinito?
...........................................................................................
                                                            II

A LOS AUSENTES

Cuando un jirón de luna se deshace en la noche
Las sombras que desfilan ya no vuelven jamás.
Poetas con el turbio licor de unos versos,
Y un bohemio que tose su amor de boulevard.
Cuando la noche gira,y camina hacia el día
Las voces que están quietas regresan del abismo,
Del abismo en que yace la memoria perdida,
Y en el alba repiten algún canto.Es lo mismo
Que un trozo de cristal que se ha tornado espuma,
Soñando con un mar que está solo y muy lejos.
Los frutos de la noche se apartan del camino,
Y un perfume ignorado se evapora en el tiempo

LOS PROTAGONISTAS:

De arriba hacia abajo :

I)Yitzhak Abravanel
II)Mikhail "Mischka"
Constantinescu
III)Nikolai Sergéievitch Lutbimov
IV)Conde Alessandro Dal Monte
V)Mauricio da Costa e Silva
VI)Jan Van Houten
VII)Mr.Welsey
Welsey
música:Elégie,de "Las Erinnyas",de Jules Massenet
música:Elégie,de "Las Erinnyas",de Jules Massenet.
Intérpretes:Plácido Domingo y Sir Yitzhak PErlman


EPÍLOGO


CODA:
Han transcurrido ,más o menos, unos veinte años.
Mauricio da Costa e Silva vive en Buenos Aires;se casó,y luego se divorció:su único hijo se graduó hace años como ingeniero civil cum summa laude.
Pero no vive solo:tiene a su lado a un joven médico,un muchacho por lo demás agradable y simpático,con el que suele visitarlos cuando sus obligaciones se lo permiten.
Nikolai Sergéievitch Lutbimov lleva muy bien sus casi setenta años,salvo por la diabetes,que lo ha dejado sin luz alguna en los ojos.
Mischka ,fiel a su promesa ,se ha convertido en su lazarillo.
Todas las noches hay largos paseos por la playa,hablando de las cosas del día,de Mauricio y de su novio,de los que están y de los que se fueron,del mar,de la nostalgia.
Esta noche,sin embargo,es especial.
Hay una hoguera,y el calor de esas llamas que Nikolai ya no puede ver entibia su rostro y sus manos,en tanto Mischka acaricia sus cabellos,ya totalmente blancos,y se abre gentilmente a la confidencia.
-Mi vida-dice Lutbimov-,te has sacrificado por mí.
-Ha sido y es un placer,Nika.Es lo que quiero:Yo lo he elegido.
-Puedo preguntarte si aún me amas?Y..si me has amado siempre,desde el comienzo?
Mischka sonríe ,aunque sabe ,desde luego,que Nika no puede verlo.
-Desde antes.
-Antes?...-Nikolai se ríe,como un niño-Desde aquella paliza de "bienvenida"?
-Antes.
Entonces Mischka lo abraza tiernamente,apoyando la cabeza de Nikolai sobre su pecho.
-No existe el tiempo,Nika.Sólo estamos tú y yo.Desde el principio,y para siempre.
Mischka estrecha el abrazo;un pájaro nocturno roza el agua del mar con su vuelo,subrepticiamente,y la marea lame con su lengua de espuma la arena .
Y es entonces,justamente entonces, cuando la noche del ciego se puebla súbitamente de estrellas.
(FIN DE "LA TORRE DEL SILENCIO")

CAPÍTULO IX:

"PARA LOS OTROS,LA FIEBRE..."


Apoyado en el marco de la puerta que daba a la pequeña escalinata que los separaba de la playa,Nikolai Sergéievitch Lutbimov miraba el mar.Había sido un año brutal;con el tiempo transcurriendo a una velocidad vertiginosa,devorando horas y minutos,evaporando los días:el arribo a Buenos Aires,para instalarse en el departamento que Mischka había heredado de Abravanel; las idas y venidas para arreglar los pormenores de su futura manutención;el deambular buscando un sitio adecuado que les permitiera realmente alejarse del mundo.Primero fue el viaje a Ushuaia,buscando la lejanía de la Tierra del Fuego.Después,el retorno a Buenos Aires,ciudad que siempre le había parecido maravillosa pero llena de peligros insospechados.No olvidaba que aquel a cuya sombra habían vivido y padecido durante tanto tiempo era un enamorado de la capital del Sur:no en vano había escrito nada menos que tres libros sobre los aspectos criminológicos en los cuentos de Borges,y un muy celebrado estudio sobre los asesinos seriales de aquel país que,años atrás,lo recibiera tan generosamente.Una ciudad que parecía París en medio de una fantasía,con toques de bruma expresionista,pinceladas dickensianas, y un presumido aire de desenfado meridional.
A Mischka le encantaba,pero también se sentía agobiado.
Una agencia turística les proporcionó una guía de la costa uruguaya,en la que figuraba un sitio sin luz eléctrica,ni gas,ni señal de celulares,ni internet,ni automóviles,ni bocinas..Un pueblo de pescadores con escaso turismo de carácter silencioso y reservado: Cabo Polonio.
.Tras alquilar el apartamento del barrio de Palermo a una pareja de simpáticos alemanes,partieron hacia el pequeño país vecino,sintiendo que,por fin,habían encontrado su lugar en el mundo.
Adquirieron(las rentas de las propiedades que Mischka recibiera en herencia les permitían vivir más que holgadamente,favorecidos por el cambio del dólar)una casa junto a la playa,no muy grande,pero confortable,y un vehículo apropiado para trasladarse fácilmente desde el pueblo hasta la capital,si surgía algún tipo de eventualidad.
En aquel jirón del mundo robado a la nada habían creado,empero,ciertos lazos de sociabilidad.
El personaje principal del pueblo era un viejo pescador,un inglés,ex ballenero y actualmente único habitante del faro,al que llamaban Don Welsey. Nikolai se había convertido,por su parte en "Don Nicolás",y no hacía asco a las interminables rondas de mate y ginebra,y a las no menos interminables partidas de truco.
Don Welsey se había acercado a ellos,. cuando escuchó,tras mucho tiempo,el idioma nativo,"aunque dolorosamente tergiversado".Con Mischka se entendió casi de inmediato,después de que el joven le recitara los versos de la Rime of the Ancient Mariner.:
" Water, water, every where,
And all the boards did shrink;
Water, water, every where,
Nor any drop to drink.."
("Agua, agua por todas partes,
Y todas las tablas hizo encoger;
Agua, agua por todas partes,
Ni una gota para beber .. ")
En fin:que la inveterada desconfianza de los ingleses fue vencida ,una vez más, por la pluma de un poeta.
Y por la voz meliflua,todavía casi infantil,de Mikhail Janos Constantinescu.:una voz que lamía dulcemente(pero también cruelmente)las palabras,como si fueran hechas de la misma espuma que rezumaba el mar.
Mischka frisaba ya casi los treinta y tres años,y nunca había estado más hermoso.Sus cabellos color de almendra caían sin ningún tipo de reservas hasta más abajo de los hombros.Había engordado un poco,de modo que sus formas adquirieron la redondez plena de la belleza en su justo punto de sazón,como un fruto maduro. Nikolai,por su parte,escondía las prematuras marcas de sus casi cincuenta años detrás de la barba que lucía en su rostro afilado y hierático como un toque de incuria,o acaso de severidad patriarcal,en tanto sus cabellos le caían hasta casi los hombros,y revelaban claramente los hilos del tiempo en las sienes(un detalle que Mischka adoraba).
El inglés solía venir por las noches a tocar la guitarra,a discutir sobre las cosas del mar,a oir viejas baladas recitadas por Mischka.y se conmovía visiblemente con los versos de Ossian-McPherson, de Coleridge y de Keats,de Byron y de Edgar Allan Poë.
La prodigiosa memoria de Mikhail los conservaba íntegros,entretanto
Nikolai miraba a su amante con una devoción callada,y se metía en los vapores de la ginebra y el tabaco negro,como queriendo aferrar un sueño en el que él,Nikolai Sergéievitch Lutbimov,era el espectador permanente de una estrella que,sin embargo,podía acariciar con su mano..aunque la supiera irremediablemente lejana.
El verano llegaba a su fin,y con él,las vacaciones y la presencia de los escasos,ocasionales turistas.
Para esa noche Mischka había prometido una fiesta para despedir las vacaciones de verano....
Nikolai fumaba mirando el mar,preguntándose ,una vez más ,qué clase de sorpresa podría contener la caja que Mischka había recogido en el puerto de Montevideo la semana anterior.
Sonrió,y supuso que Mikhail haría volar palomas sobre las cabezas de los niños,iguales a las que había desatado en su alma aquella lejana noche en el septentrión,cuando se rindió a él.A él,que ,desde que lo había visto ,lo adoraba en silencio.
Y nada había cambiado,sin embargo. Nikolai continuaba adorándolo en silencio.
Por las noches,al acostarse a su lado,Mischka volvía la cabeza al ventanal que miraba al mar,y Nikolai lo abrazaba enlazando su cintura por detrás,en un delicado abrazo,que quería ser de posesión,y era de devoción casi religiosa.
Podía parecer una broma,pero nunca más habían tenido sexo.
La relación estaba ahora hecha de miradas,de caricias suaves y esporádicas,de palabras no dichas,de inmensos( e intensos) silencios.
Una vez,estando en el lecho y ya casi dormidos ambos,Mischka le dijo:
-Nika...qué harás cuando yo muera?
-Ni lo menciones.mi vida...
-Bueno,no.Pero..qué harás?Tengo curiosidad por saberlo.
-Muero contigo.
-Eso es suicidio.
-Supongo que cuando si ello sucede yo seré consciente de mi decisión,y maldita sea si el resto del mundo querrá oir hablar de mí....
-Por qué te desprecias tanto,Nika?
Era una pregunta totalmente fuera de contexto,ya que pertenecía a un tiempo que ambos querían desesperadamente olvidar.
Aunque no del todo. Nikolai estaba redactando sus memorias,y Mischka escribía en una libreta de tapas negras algo que evidentemente no quería que fuese leído por nadie,ni tan siquiera por él.
-Sabes,Nika,.tú,que has servido en Pakistán y en Asia Central,lo que es una djaméh?
-Una torre del silencio-dijo Nikolai,y sintió que un escalofrío estaba recorriendo su espina dorsal.-Un sitio para dejar a los muertos.
-Exacto.Para que las aves de rapiña hagan el trabajo que no se puede confiar a la pureza del agua,de la tierra o del fuego.
-Eso quieres,cuando mueras?
-No,Nikscha:yo quiero ser arrojado al mar.Aludía a esto simplemente porque será el título de mi libro.
-Cómo así?
-Es lo que hemos vivido en la Organización,exactamente lo que hemos vivido y la manera cómo lo vivimos.Dejábamos que los despojos quedaran para las aves de rapiña.Procurábamos no contaminar nada con ellos,dejando que los buitres hicieran su trabajo arrancando los ojos,la lengua,devorando y triturando con sus picos...y esperábamos a que los huesos se blanquearan en el osario,para después retirarlos y elaborar un archivo del correspondiente caso.
Hizo una pausa,y luego se volvió,mirando fijamente a los oscuros ojos de su amante:
-Sabes,Nika,.que yo disfruté matándolo?Sabes que celebré su muerte como si se tratara de una mutua liberación?...-se mordió el labio inferior-Y...sin embargo..sin embargo...-suspiró-Yo había matado antes.Incluso me acuerdo de que te salvé la vida al matar a uno de esos engendros por primera vez,después de recibir aquella formidable paliza que me propinaste,ardiendo de odio y de fastido al verte en compañía de "semejante inútil que sólo sirve para gimotear y mamar biberones",como recuerdo que me llamaste.....Por supuesto que te amé desde aquel día,amé tus insultos ,y hasta temí que fueran ciertos.Pero aquello ....Aquello era...trabajo.Deber.Esto fue diferente.Esto fue personal.Sabes lo último que...él...me dijo antes de morirse como un perro,desangrado?(porque se desangró en seguida,en tanto ustedes llegaban:no le pegué en el pecho,sino en el vientre...adrede).Me dijo"Te adoro y te llevo conmigo,pues...
"El carácter de un hombre es su destino"...-suspiró de nuevo-Y se murió como lo que era,como un perro.Como un pobre perro viejo y enfermo,demasiado cobarde aun para estar rabioso.
Sin hacer caso de la tristeza que había sembrado en el rostro de Nikolai,ni de su propia tristeza,Mischka continuó:
-Hice todo tal cual lo había prometido,sin embargo.Le cerré los ojos,lo besé antes de que lo metieran en el crematorio,y esparcí sus cenizas en la Grand Bé. Pero fue entonces-alzó su largo y ahusado dedo índice-,sí,fue entonces,cuando la ceniza comenzó a volar en el viento de aquel otoño tan triste,tan trágico,que lo comprendí todo.Escuché sollozar a Alessandro Dal Monte,sentí su inmenso dolor,cuando suponía que debía de estar saboreando una especie de triunfo.Y allí mismo,cara al mar,entendí cuánto nos había manipulado,de qué espantosa forma nos hacía pensar y decir lo que él quería .Éramos sus autómatas,sus muñecos,sus peleles,Nika;él nos programaba para que fuéramos aptos ,y capaces de revolcarnos en el excremento,en la hez,en lo más hediondo del alma humana.Si bien no cometía los crímenes,pienso que los deseaba,puesto que cada uno de ellos era ocasión para lucir su "capacidad infinita de conocimiento fenomenológico como investigador del mal".
Mischka tomó algo de la mesilla de noche.Una libreta de tapas negras.
-Mi libro está basado íntegramente en sus memorias.Probablemente sea el libro más horrendo jamás escrito,.pero no me importa,te lo juro,Nika:no me importa.El mundo debe saber quiénes somos,de quiénes les viene el supuesto "conocimiento de la verdad".Esta libreta contiene los más terribles detalles de lo que supongo será una sincera autobiografía(quiero creerlo).Si hablaste con Dal Monte aquella noche sabes a lo que me refiero.
Lutbimov iba a decir algo,pero Mischka lo detuvo:
-Espera,Nika,déjame terminar.Mauricio,tú...incluso yo mismo,no nos merecíamos esto.Creíamos en lo que hacíamos,confiábamos en que teníamos libertad para pensar,razonar,decidir.Y no era así! Dal Monte era el único que lo sabía,y no nos lo dijo.Pero no nos lo dijo porque no podía."Él" lo dominaba a través del tiempo,la distancia y todas las diferencias posibles. Dal Monte,a su manera,lo amaba.Y lo amaba desesperadamente. Por supuesto que..."él" debió querer deglutirlo,por lo que Dal Monte se alejó.'"Él" era de los que se tragaban a quienes estaban a su lado,sin importarle nada.Ésa era su manera de ...amar?.Tal vez creía que eso y no otra cosa era el amor.
A Nikolai se le heló la sangre en las venas.Tal razonamiento no era en absoluto propio de Mischka.Si bien el joven rumano era una suerte de voyeur morboso, incisivo y voraz,no dejaba de ser delicado,y de demostrar hasta cierta dulzura aun cuando trataba acerca de los detalles más repugnantes.
-Deja ya de torturarte con eso,y no me hables más así,por favor,Mischka,que me aterras...y....
Mikhail súbitamente lo había abrazado,besándolo con ternura,y el beso disipó todo atisbo de sombra.Era un beso salado de mar con un regusto dulce a caramelo y café.
Y nunca más se habló del tema,pero Mischka seguía escribiendo en la misteriosa libreta de tapas negras.
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Las llamas de la hoguera cortaban el azul profundo del cielo,saludando a la noche,tras un atardecer de púrpura y oro.
Los gritos y cantos alegraban la playa,y...sí,ciertamente,habían volado palomas,batiendo las alas sobre las cabecitas asombradas de los "botijas",que apenas conocían otra cosa que el mar,los botes y las redes de pesca,la arena y la escuelita del pueblo,con su pizarra monótona y la acaso triste voz del viejo maestro.
Todos los niños llevaban un disfraz:piratas,payasos,hadas,duendes,animalitos...
Mischka se cambió de ropa muchas veces,siempre con su enorme galera multicolor,y cuando un conejo salió de ella y escapó corriendo,todos los niños corrieron detrás.
Mischka había desaparecido una vez más,para vestir el último disfraz de la noche.
El viejo Welsey,que había reído como un niño más,se acercó a Lutbimov y le puso una mano en el hombro.
-Es una lástima que el Holandés se pierda la fiesta.Yo me considero un ermitaño,pero ese tipo me ganó...lejos.
-Holandés?Qué holandés?-preguntó Nikolai,sin mucho interés,pero algo picado.
-El que vive en la casucha miserable que está al final del poblado.Un tipo raro.Hará unos tres meses que vino por aquí,creo que desde Buenos Aires,y,aunque no se sabe a ciencia cierta si es  holandés de nacimiento,todos lo llaman así,porque así quiere ser llamado.
Nikolai no preguntó más nada,y fue entonces cuando Mischka hizo su aparición.
Los niños corearon un interminable"Oooooh!",en tanto que Nikolai se volvía para quedar súbitamente paralizado,pues no podía creer lo que estaba viendo.
Aquella imagen que se recortaba a contraluz de la inmensa hoguera,bajo el cielo oscuro saturado de estrellas y una luna casi feroz...No...no era posible...Entonces...eso era lo que contenía la famosa caja?
Altas botas estilo siglo XVI;pantalones ajustadísimos,de seda negra;un jubón de cuero del mismo color,camisa de un hermoso color verde oscuro,con amplias mangas,un cinturón con hebilla de plata,un sombrero español con airón de plumas,y la espada en la mano.
Mischka se había oscurecido el cabello(quizás con cenizas?),y lucía bigote y perilla postizos,como un caballero de los tercios de España..
Visto a contraluz,aunque era infinitamente más bello,y los ojos,sobre todo eran poderosamente distintos....Dios!Visto a contraluz,era como un remedo de.....
Nikolai no quiso interrumpir la fiesta.Hubiera necesitado imperiosamente gritar,pero se contuvo. Welsey advirtió su terrible turbación(cualquiera la hubiera advertido;sólo que nadie estaba mirándolo),y se le acercó, porrón de ginebra en mano:
-Le pasa algo,don Nicolás?
-No,nada,nada..Por favor...déjeme usted solo...
("Y allí mismo,cara al mar,entendí cuánto nos había manipulado."..)
("Éramos sus autómatas,sus muñecos,sus peleles....")
Nikolai se apartó del grupo que rodeaba a los niños,caminó hacia el faro,y se sentó en una roca,con los ojos perdidos en las aguas oscuras del Atlántico. fumando , y con el porrón de ginebra siempre junto a él.
Esperando.
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Al terminar la fiesta,Mischka preguntó a Welsey por Nikolai,bastante preocupado,y éste le dijo que se había ido hasta el faro por un tiempo,pero que después enfiló para la otra punta del pueblo,completamente borracho.
-Nika...nos has preocupado a todos. Hasta a Mr.Welsey.....a todos en el poblado..Qué te ha sucedido?
Nikolai alzó sus ojos de luto ,y lo miró con un odio más devorador que las aguas de aquel mar ennegrecido por la noche.
-Vete,maldito-dijo,mordiendo las palabras,y,en las palabras,cada una de las letras-Vete,desaparece de mi vista y de mi vida.No me manipularás como a los otros!
-Tarde-dijo una voz a sus espaldas-Demasiado tarde, mi estimado doctor Lutbimov.
Nikolai se volvió.Frente a él estaba el que llamaban el Holandés, y que no era sino otro fantasma:alto,flaco,enjuto,con una canosa barba hirsuta,que escondía apenas
un rostro que le era horriblemente familiar.Monstruosamente familiar.
-Van....Houten?....
-El mismo que viste,calza y empuña el arma que ha de matarlo,mi querido doctor.
La neblina gris del alcohol cedió paso a la consciencia de una única certeza:la de saber que iba a morir en aquel sitio recóndito,asesinado por un espectro,manipulado por sus propias pesadillas.
Mischka se adelantó,sin miedo:
-Estamos desarmados-dijo-Sería desigual,y usted siempre ha presumido de ser hombre de honor.
Van Houten les apuntaba(cuándo no!),con una Eibar 38 especial,similar a a las dos que les eran ya tristemente conocidas,,..("pero..no es que había solamente dos iguales?")
Inexplicable.Pero letal , como cualquier otra cosa.
-Ahora saben la verdad-Jan Van Houten sonrió-Yo fui quien envió esas cartas.Yo fui quien fingió los crímenes,detalle tras detalle,y los consignó para que Alessandro Dal Monte los recibiera..A esta altura de la vida,es mucho más fácil simular un crimen que cometerlo.Tuve dos poderosos aliados:el deseo de venganza dictado por su amor-odio-amor y por su orgullo herido y burlado,y su sangre de meridional.Sabía que,a pesar de ser quien era.,y de su famosa racionalidad a ultranza,el conde Alessandro Dal Monte actuaría,esta vez,impulsivamente.
Hizo una larga pausa que se resumió en un no menos largo suspiro de odio y de cansancio.Y prosiguió:
-Cuando-al hablar masticaba las letras,las sílabas,una a una,,relamiéndose luego -"me desintegraron los huesos,presumiblemente en un barril de ácido",como reza su ridículo informe,él...la bestia ...y yo...hicimos un pacto.Un pacto secreto.Me facilitaría la huida del país si yo no los molestaba nunca más.En realidad,yo iba por otra cosa.Yo lo quería a él,él era mi trofeo!!!!!-gritó-Muchos años antes(treinta años antes!),ese bastardo me abandonó para marcharse con el italiano, y luego me traicionó olímpicamente,uniéndose a quienes estaban destinados a darme caza.Entonces juré que llevaría a cabo la más refinada de las venganzas.
Hizo una breve pausa,y apuntó a Mischka con un dedo:
-Usted lo sabe bien,verdad,Constantinescu?.-rió,con una carcajada más siniestra que la negrura voraz del mar –Usted lo ha conocido,como yo, ...'bíblicamente....quiero decir... carnalmente...en el sentido bíblico...cierto?
No le bastaba con mantener la tensión de la espera en la que se muere no una,sino diez,cien,mil veces,sino que deseaba incrementar la tortura aún más,usando aquel tono confidencial ,acaso íntimo,a fin de prolongar la agonía, tal vez indefinidamente.
-No hace falta que medite usted la respuesta,Mikhail Constantinescu:sé que puede resultar incómodo-miró de soslayo a Nikolai-Pero..no se ha dado cuenta usted que todo lo que él tocaba estaba destinado a perecer irremisiblemente,de una manera atroz y trágica?Él acarreaba la desgracia a todos los lugares adonde iba;él traicionó mi lealtad,porque él nació condenado.
-Eso es fatalismo-apuntó Mischka,en el tono más sereno del mundo-Él me lo dijo,es cierto,.Su frase fue,exactamente,la siguiente:"Yo nací corrupto".Y yo me asombré.Pero ahora veo que decía la verdad,y que usted tiene razón,Van Houten.No lo dudo.
Nikolai ,a pesar de lo espantoso de la situación ,sintió que todo su ser se llenaba de júbilo:Mischka volvía a ser el mismo de siempre,intentaba establecer una corriente de simpatía con el monstruo,argüía juntamente con él,simulaba dejarse seducir por sus palabras.
-Lo que no comprendo en absoluto-continuó Mischka-es por qué Nikolai,si el involucrado en esta historia he sido yo,y solamente yo.
-La cabeza siempre es responsable por lo que cada miembro lleva a cabo.- Jan Van Houten dio un respingo-Quién lo mató? Usted?
Mischka asintió;hesitó un momento, y luego dijo,suavemente:
-Fue suicidio asistido.Yo...
La estentórea carcajada lo interrumpió.Era una risotada animalesca,en la que se adivinaba una alegría salvaje.
-Suicidio asistido!Ahora le llaman así! –escupió al suelo-Lo felicito,mi querido Mikhail.Lo felicito.Libró usted al mundo de una de sus escorias más viles.Y qué pasó con el italiano?-rió de nuevo-Suicidio no asistido?-rió más fuerte.
-Murió de la rotura de un aneurisma-terció Nikolai,acercándose lentamente.
-Sufrió?.
-Probablemente no lo sintió.Estaba durmiendo...
-No,no...Él...el monstruo....sufrió?
-Como las fieras heridas y acorraladas -dijo Mischka,y sus palabras sonaron insólitamente crueles-Peor que un animal.Tomó una mezcla de venenos,y,como el efecto no fue tan inmediato como esperaba...
-Usted lo ayudó.-le interrumpió Van Houten,feliz-Bien.Muy bien.Pero yo lo hubiera dejado sufrir un poco más.
-No crea usted que no estuve tentado-dijo Mischka,sonriendo.
-Yo lo hubiera dejado morir de cirrosis,reventándose como un globo-terció Nikolai..
Van Houten no podía dejar de sonreír..
-Vaya vaya!!Veo que finalmente supieron ustedes lo que ese mal nacido les estaba haciendo...Cayeron a cuenta de la manera como los estaba manipulando.-suspiró-Bien.De todos modos,no puedo dejar que vivan.Lo lamento muchísimo,de veras,,pero nada de lo que él tocó,usó,amó,modeló,dirigió,inspiró,etc,etc...debe quedar en pie.
Tomó distancia,apenas unos pasos atrás,y apuntó decididamente al centro y arriba.
-Un solo disparo,Mikhail...No dolerá mucho...
Distraído por su diálogo con Mischka,Van Houten no pudo ver que Nikolai,obedeciendo quizás a un instinto inveterado ,se dejaba lentamente caer al suelo,reptando sobre la arena hasta alcanzarle los pies.
Se oyó el disparo,que fue a dar al aire,porque Lutbimov,aferrando a Van Houten por los tobillos,lo derribó ,y,quizás recordando lo que no quería recordar,la emprendió a brutales golpes de puño que hicieron brotar un surtidor escarlata , tiñendo aquellas arenas vírgenes de violencia y de crimen,sin duda,por primera vez.
-Malditos!!!-gritó Van Houten,enloqueciendo-Malditos!
Súbitamente,Mischka,que trataba de separarlos,en tanto apuntaba a Van Houten con el arma,aunque con mano trémula,oyó pasos y voces detrás suyo.
Era Welsey,con algunos hombres del pueblo,entre los q ue se encontraba el comisario Ríos,un hombre fornido y moreno,de espeso bigote y vozarrón de trueno.
-Alto,alto!!!-gritó el policía,apuntando con su arma.
Welsey se acercó.Portaba una antorcha,y su vieja Mauser,"tan vieja y tan letal como lo que ocurrió en Verdún",según su expresión cotidiana.
Entre varios lograron,por fin,separar a los dos hombres.
Nikolai murmuraba imprecaciones,sollozaba ahogadamente,y el nombre de Stalin se escapó de sus labios en un aullido casi imperceptible, que pasó inadvertido para todos,aunque no para Mikhail.
Van Houten,cuyo estado era lamentable,fue fácilmente dominado.Lo arrastraron hasta la solitaria comisaría,que nunca recibía más presos que algún turista ocasionalmente convertido en ladrón,y que,por primera vez,sería objeto de especial atención por parte de todos los medios de Montevideo , Buenos Aires...y aun de más lejos.
-Ya se terminó,Nika,se terminó-dijo Mischka,abrazándolo,acariciándolo,.estrechándolo contra su pecho,llorando él mismo, y sin cuidarse de las curiosas miradas de los lugareños.
-Tú...lo sabías?-preguntó Lutbimov.
-Sí,lo supe apenas pude verlo una vez,mientras paseaba por los lìmites del pueblo.No olvides que llevo conmigo la maldición ..o la bendición...de poseer una memoria absoluta.Entonces pensé que estas ropas que maldita la gracia que me hace estar vistiendo ahora,lo harían salir de su escondrijo,y atacarnos de una buena vez.Necesitaba que hubiese testigos,para que,por fin,este monstruo fuera a dar con sus huesos a la cárcel.Y,si resultaba muerto,para que todos supieran que había sido en defensa propia.Entonces lo hablé con Welsey,quien siempre estuvo en acecho,a metros de nosotros,apuntándole todo el tiempo.
El inglés se acercó.Tenía una expresión más grave que de costumbre.
-Le hubiera volado la cabeza en el acto.dijo-Una cabeza más de tantas como he volado en mi vida.
Nikolai había advertido hacía ya largo tiempo que Welsey no era quien decía ser,pero jamás preguntó nada.Ni tenía la intención de hacerlo ,ni ahora,ni nunca.
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Esa misma noche,antes del amanecer,Mikhail encendió una hoguera y arrojó en ella las ropas,la libreta de tapas negras,un dossier que consistía mayormente en catálogos de entomología, resultados de la observación de pájaros,tres tomos de versos,varias fotografías,y una voluminosa carpeta que contenía la relación detallada de todos los casos que había proseguido durante sus años en la Organización ,a la sombra de la bestia.
Y,mientras el fuego consumía papel ,cartón y tela,lanzando chispas en las que Mischka leyó los restos del odio,la miseria y el vicio que un maldito día le inyectaran en su corazón,envueltos en fantásticas mentiras,se maldijo a sí mismo una vez más por haber cedido a las necesidades de la carne aquel día, en Combourg,y finalmente se juró a sí mismo lavar su conciencia de la manera que fuere,para limpiar todo rastro de tanto dolor y tanto crimen.