Escritos,historias y locuras.

lunes, 14 de noviembre de 2016


EPÍLOGO


CODA:
Han transcurrido ,más o menos, unos veinte años.
Mauricio da Costa e Silva vive en Buenos Aires;se casó,y luego se divorció:su único hijo se graduó hace años como ingeniero civil cum summa laude.
Pero no vive solo:tiene a su lado a un joven médico,un muchacho por lo demás agradable y simpático,con el que suele visitarlos cuando sus obligaciones se lo permiten.
Nikolai Sergéievitch Lutbimov lleva muy bien sus casi setenta años,salvo por la diabetes,que lo ha dejado sin luz alguna en los ojos.
Mischka ,fiel a su promesa ,se ha convertido en su lazarillo.
Todas las noches hay largos paseos por la playa,hablando de las cosas del día,de Mauricio y de su novio,de los que están y de los que se fueron,del mar,de la nostalgia.
Esta noche,sin embargo,es especial.
Hay una hoguera,y el calor de esas llamas que Nikolai ya no puede ver entibia su rostro y sus manos,en tanto Mischka acaricia sus cabellos,ya totalmente blancos,y se abre gentilmente a la confidencia.
-Mi vida-dice Lutbimov-,te has sacrificado por mí.
-Ha sido y es un placer,Nika.Es lo que quiero:Yo lo he elegido.
-Puedo preguntarte si aún me amas?Y..si me has amado siempre,desde el comienzo?
Mischka sonríe ,aunque sabe ,desde luego,que Nika no puede verlo.
-Desde antes.
-Antes?...-Nikolai se ríe,como un niño-Desde aquella paliza de "bienvenida"?
-Antes.
Entonces Mischka lo abraza tiernamente,apoyando la cabeza de Nikolai sobre su pecho.
-No existe el tiempo,Nika.Sólo estamos tú y yo.Desde el principio,y para siempre.
Mischka estrecha el abrazo;un pájaro nocturno roza el agua del mar con su vuelo,subrepticiamente,y la marea lame con su lengua de espuma la arena .
Y es entonces,justamente entonces, cuando la noche del ciego se puebla súbitamente de estrellas.
(FIN DE "LA TORRE DEL SILENCIO")

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