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martes, 29 de noviembre de 2016

CRÓNICAS ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA:DÍA PRIMERO(ÚLTIMAS HORAS)/DÍA SEGUNDO(ANTES DEL ALBA):





CRÓNICAS ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA:

PARTE II :DÍA PRIMERO(ÚLTIMAS HORAS)/DÍA SEGUNDO(ANTES DEL ALBA)
La imagen es recurrente.La puedo ver como en un caleidoscopio,multiplicada cientos,miles de veces, en cada una de todas mis existencias posibles.
La voz meliflua de este sujeto repulsivo,el tal doctor Verner,me trae de vuelta a esta irrealidad que me circunda.
-Quiere que lo dejemos a solas con él para que medite acerca de la manera de llevarlo a cabo,joven Trunks?
Tras un instante de hesitación,pregunto:
-Este individuo ha comido algo?
-Lo estamos alimentando por vía intravenosa-se apresura a decir Kobayashi,en un tono agudísimo,casi aflautado ,que me hace venir ganas de romperle la nariz de un puñetazo-Así también nos aseguramos de que las drogas surtan efecto.
-Drogas?Que drogas?
-Las que obran como supresores del ki.
("Estos tipos pueden incluso intentar ensayarlas contigo,.idiota!",me digo,y llego a la conclusión de que lo único que me queda por hacer es cumplir con este..."pacto de caballeros"...por llamarlo de alguna manera.Demonios!Me doy asco!)
Suspiro.Necesito estar a solas:el tal Verner tiene razón.
-No voy a matar a sangre fría a un guerrero caído-digo,lo más cortésmente que puedo-Si fuera posible que comiera algún alimento sólido para recuperarse un poco,y si se pudieran suspender esas drogas que actúan sobre el ki...
-Oh,no,no,de ninguna manera!-se apresura a decir Verner-Consentimos en lo que respecta a los alimentos sólidos...Pero no podemos suprimir las drogas.Y no me diga usted que no sabe por qué!
Realmente,tiene razón.Odio decir que la tiene.
-Está bien-respondo,pasándome una mano por la frente-Háganme ustedes el favor de alcanzarle algo de comida consistente,suculenta..Sus ojos están entreabiertos.
-Por supuesto.Él puede oírlo todo.Sin duda nos está escuchando-tercia Kobayashi,encendiendo un puro-Pero,de allí a que nos comprenda...
Casi le salto encima.Creo que fue tu mano,Goten,la que me sostuvo desde el tiempo en el que sé que aún me esperas.
-Además,quiero mi espada.
-Oh,claro,desde luego!Es una hermosa katana!-Kobayashi parece bastante entusiasmado-Verá usted:mis ancestros las fabricaban en Kobe..
-Sí,ya lo sé.Pero ésta en especial no proviene de Kobe.
-Lo sabemos-Verner se sonríe-Esta,justamente,fue el motivo de su viaje.
(Estos malditos lo saben todo,lo indagan todo,lo investigan todo!!!Yo también soy acaso su conejillo de Indias...o qué?).
Verner hace una seña,y entra inmediatamente un camarero.Es un hombretón de unos treinta y cinco años,altísimo,robusto,de piel negra,completamente calvo.
-Naaman será su asistente-explica Kobayashi,alcanzándome mi espada,de la que casi no puede despegar los ojos.
-No necesito de asistentes para alimentar a un enfermo-acoto.
Naaman se inclina,entonces,humildemente.Por un momento siento una profunda lástima.
Creo que ésa es la sensación que predomina:lástima.Lástima de mí,de este así llamado Naaman(lleva una argolla al cuello,probablemente sea un esclavo),de todo lo que dejé atrás,de todo lo que me espera....Lástima de este guerrero caído,de este trozo de árbol aún vivo , del que todos,al parecer,quieren hacer leña.
-Está bien,puede quedarse,digo.
El negrazo ha traído una mesilla rodante con alimentos y bebidas:cojo lo que parece ser un panecillo bañado en una especie de almíbar de color amarillo amarronado,y procedo a cortarlo en pequeños trozos.
-Naaman-digo,en tanto me percato de que los otros dos tipos han desaparecido,casi esfumándose a través de una de las cuatro puertas virtuales-,puede usted ,por favor, alcanzarme unas almohadas?De otro modo se ahogará al intentar tragar la comida.
Naaman vierte lo que parece ser un perfumado té en un tazón que tiene añadido un sorbete,y luego va presuroso hacia uno de los laterales de la estancia,donde abre un hueco en la nada(¡!!) y extrae tres grandes almohadones blancos .
-Aquí tiene usted,bwana...quiero decir,su merced.
("Bwana??!!Su Merced?!!")
Contengo a duras penas la risa(que es amarga,como todo en mí),y le digo:
-Póngaselos debajo de la espalda...y hágame usted el favor de llamarme solamente Trunks,porque ése es mi nombre.
-Sí,Trunks-sama.Como usted lo ordene.
("Vaya!")
-Lo tienen así porque no sirve como esclavo.Naaman servía como esclavo,pero éste no-el negro habla en un tono monocorde,y ahora es cuando no me arrepiento de no haber rehusado su compañía-A usted no lo quieren como esclavo porque saben que viaja en el tiempo.Éste sólo se cayó.Como ,hace ya muchos años, cayó también Naaman.
(Habla de sí mismo en tercera persona.Su voz es incolora,como si repitiera una lección aprendida.Tiene el cerebro lavado.Lo observo mejor,y veo la cicatriz detrás de su oreja izquierda..Bastardos.Lobotomía)
-Y por qué este sujeto no sirve como esclavo,Naaman,puede usted decirme?
-Porque se rebela.Hizo daño,mató a cinco de nuestros perros de guardia,después de que ellos le hicieran esto....
Sin decir más ni más,quita la sábana que cubre el cuerpo del desgraciado en cuestión,y es entonces cuando mis ojos (que lo han visto todo,os lo puedo asegurar)se apartan en un gesto que tiembla a caballo entre el horror y el asco.
La piel y la carne de la cara interna de ambos muslos ha sido aparentemente arrancada a dentelladas.
-Mató a cinco.Cinco perros de los bravos.Los de la guardia imperial-insiste Naaman,con su voz inexpresiva-El sexto se defendió,y no fue estrangulado de milagro.Entonces vinieron los doctores,y dispararon las válvulas con el narcótico.
-Pero esto es una infección apestosa,horrenda!Esto explica el hedor!ES casi una gangrena!!-aparto la vista,y me tapo la nariz.Yo,que lo he soportado todo,no puedo digerir esto!
-No se lo mata,pero se lo deja que muera así....solo-Naaman no puede explicarlo muy bien,pero yo lo comprendo perfectamente.Es una suerte de eutanasia pasiva....No precisamente eutanasia,ya que no se ahorra ningún dolor.
-Naaman,procúrame una esponja,un poco de agua tibia y un antiséptico-me arremango,como sé que usted lo haría ,Gohan-san.Sé que es usted el que ahora está hablando y obrando por mí.
Naaman se dirige a una especie de hornacina abierta en la pared,cuyo fondo es vacío,como todo aquí,y abre una puerta.Es un cuarto de baño.
Entra en él,.y a poco emerge con un bacín ,las esponjas y un frasco de alcohol puro.
-Esto va a arder,compañero-digo,en el tono más tranquilo posible,porque sé que toda alteración puede ser fatal ,y que,a pesar de la akinesia y la apatía generadas por la remoción del hemisferio derecho,este sujeto aún puede experimentar dolor..y mucho.
Tal vez como nunca antes en su vida,ya que su umbral del dolor ha sido siempre del rango más amplio.No en vano,y a pesar de todo,aún es quien es.
Procedo a limpiar las llagas,y yo mismo me sorprendo de lo que estoy haciendo.
("Pero...no se supone que es el enemigo?No se sobreentiende que debes matarlo,idiota??")
Qué hubiera hecho mi viejo en mi lugar?
Pues matar a todos y destruirlo todo,sin importarle morir en el intento.
Qué hubiera hecho Gokou-sama?
No sé por qué pienso que hubiera hecho lo mismo que yo...
...
Hay un gesto de dolor en su cara.Es el primer gesto de conexión con la realidad(o como se llame esto en que estamos inmersos)que le he visto hacer.
El gesto es pequeño,casi imperceptible,pero cuando reemplazo el alcohol etílico por el agua tibia la mueca desaparece,y su expresión se torna como de alivio.
Casi de placer.
Oprimo suavemente la esponja contra la cara interna de su muslo derecho.
Sus ojos se abren más.Son como dos lagos negros de agua cenagosa y triste.
Pido a Naaman unas sábanas limpias,y unas mantas,porque ha empezado a temblar.
Es por causa de su desorden neurológico,por supuesto,pero se advierte que ha sido potenciado por el intenso frío de la habitación en que nos hallamos.
En realidad,parece como si estuviéramos adentro de una congeladora.
-Naaman...crees que será posible conseguirle algunas ropas?Debo llevármelo a otro sitio para....terminar con lo que debo hacer.No puedo hacerlo aquí.Y creo que sería deshonroso que no estuviera decorosamente vestido.
El diligente Naaman sale por un resquicio ubicado en el ángulo derecho d e la pieza,y retorna casi de inmediato trayendo unos pantalones anchos(como a la turca)de algo que parece ser mezclilla,color azul, una camiseta gris,y un par de botas negras..
-Creo que el tamaño es el adecuado-observo.
-Este hombre .... muy grande-dice Naaman-Naaman encontró solamente esto.
Lo cubro con las sábanas frescas y la manta,y me dispongo a darle de comer.
Como su garganta está notablemente flácida,decido empezar por un tazón de té,al que previamente añado una especie de miel que casi huele a flores campestres...
Pruebo la infusión,que no está ni demasiado caliente ni demasiado fría,y acerco el sorbete a su boca.
-Beba,compañero....Lo necesita....Ea.,vamos.....
Toma un sorbo,tímidamente.Luego otro,y otro,y otro...
Cuando aparto el pistero de sus labios,me mira y casi suplica:
-M....m...á.....s...
Obedezco.
("Pero...qué rayos estoy haciendo???????Estoy loco?Por qué no lo mato apretando su garganta hasta que el aire no llegue a sus pulmones?Por qué?Por qué?POR QUÉ????????!!!!").
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(Día segundo)
Llueve.O algo así.Por e l único ventanuco triangular veo caer una especie de granizo semilíquido,plateado,con un tinte azulado ,similar a una lluvia de mercurio.
Naaman se ha ido a atender otros quehaceres,sin duda,y Verner pasó por aquí y sólo se sonrió cuando le pregunté si este individuo había pronunciado alguna palabra inextricable,misteriosa,que ellos no puedieran comprender.
-Oh,sí-dijo-Claro que sí.Esa palabra extraña....Pero ya no la recuerda.
Luego lanzó una carcajada que él suponía sonaba divertida(el muy hijo de perra),y se marchó.
Cabeceo en la silla que he puesto junto al lecho del infortunado,y me pongo a pensar en el tema que ha sido mi tópico recurrente durante todos los años vividos encada una de mis existencias posibles:la muerte.
Este hombre ha muerto ya varias muertes,así que ésta,que vendrá por mi mano(en cuanto pueda ponerlo de nuevo en pie)no será la primera.
No deberia temerle.Y lo cierto es que no le temo en absoluto.
Por alguna secreta razón(peligrosa razón,sin duda) he comenzado un proceso de extraña identificación con él.Más que con él,con su dolor.
Este hombre es uno de los muchos que he conocido a quien más le hubiera valido no haber nacido jamás.
A eso de las tres de la madrugada de este interminable segundo día,se queja,y musita,con una voz ronca que,por supuesto,recuerdo perfectamente haber oído muchas veces antes:
-Ten.....go....fr....í.....o....
Voy en busca de más ropas de abrigo,pero no encuentro nada.La hornacina debe abrirse sin duda por medio de registros de iris,y,desde luego,no posee los míos.
Entonces recurro a un remedio heroico,que ni yo mismo sé de dónde lo he sacado.
Me tiendo sobre su cuerpo,y me apretujo contra él,arrebujándole como puedo,para darle calor..
Me aprieto como si fuera lo último que pudiera hacer....
Y algo extraño sobreviene.
Creéase o no,arrullado por el rumor de su respiración ahora finalmente aquietada,me quedo profundamente dormido.

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