Escritos,historias y locuras.

martes, 29 de noviembre de 2016

CRÓNICAS ENTRE EL SUEÑO Y LA VIGILIA:AL ALBA DEL SEGUNDO DÍA

CRÓNICAS ENTR EL SUEÑO Y LA VIGILIA

PARTE III:

AL ALBA DEL SEGUNDO DÍA

Hay un espacio vacío entre el sueño y la vigilia.Una incertidumbre ,acaso innata ,que se mantiene hasta que la conciencia retorna,y ordena las sensaciones y percepciones que suelen venir a nosotros como de la nada. .
Hay un vacío temporal.Hay una alternancia de mundos que se yuxtaponen.
Es el imperio de los instintos primarios.Es el reino de la urgencia constante.
En ese espacio,en la sima incognoscible de la pérdida de mi yo,el sudor pringoso de una carne firme y tibia acunó un sueño profundo,mórbido.
Sé que ,inconscientemente,esta manta humana que ahora soy,cubriendo el cuerpo del infeliz caído,gimió por algún secreto deleite,o por cierto recóndito horror.
La última imagen que se había quedado en mi retina(la de la lluvia mercurial y azulada)fue cortada de cuajo por el brillo mortecino de un sol anaranjado y roto.
El ventanuco triangular está frente a mí.Pero no puedo verlo:sólo presentirlo, si alzo la cabeza de la humedad caliente que me sirve de almohada.
Un edredón de carne aún palpitante que exhala un olor fuerte,un macizo olor especiado:su pecho,amplio,desnudo bajo las mantas,todo piel tensa y cicatrices;un recuerdo imperecedero de mil y una batallas.
Me levanto,penosamente.El cuerpo duele en cada una de las coyunturas,y ,a pesar del frío,descubro que estoy sudando.
Apenas me alzo ,tiemblo,porque mi propio sudor se ha congelado,y envía corrientes de escalofríos,intermitentes pero poderosos,que torturan mis miembros sin piedad.
Un hueco se abre,en la nada y de la nada.
Es Naaman.
No saluda.No pronuncia palabra.Trae el desayuno,y luego se dirige a la hornacina que,supuestamente comunica con el cuarto de baño.
Entonces dice:
-El baño está preparado,Trunks-sama....
Realmente,lo estoy necesitando.Y creo que el infeliz que ahora entreabre los ojos(tal vez ha percibido el aroma de una cafetera humeante que Naaman manipula hábilmente,sirviendo dos tazas,y acercándolas a otra mesilla que,asimismo de la nada,acaba de surgir del piso.),también lo necesita.
-Naaman,.-digo.en tanto sorbo desesperado el café-este hombre debe tomar un baño con urgencia..Ha sudado profusamente durante la noche,lo que indica que ha tenido mucha fiebre.
("Fiebre.. Yo también la tuve.Compartimos la fiebre,maldita sea su estampa!")
Tras hacerle beber un poco de café,que agradece con una mirada mansa(sí,es un animal condenado al matadero,ya lo sé!),lo cual encuentro insólito tratándose de un individuo de su clase,lo ayudo a ponerse de pie.
Y entonces advierto la hemiplejía.Arrastra la pierna izquierda,y el brazo izquierdo,aún sujeto al tubo que administra continua y constantemente los supresores de ki,es nada más que un miembro muerto.
Se reclina sobre mí.Como soy bastante más bajo de estatura ,su mentón roza mi cabello,y puedo percibir el aliento cálido.
-Despacio...despacio...amigo.-murmuro,procurando siempre parecer natural.
("Amigo?Estás loco?")
La voz en mi cabeza sigue haciendo acotaciones como si marcara los pasos de un drama teatral.
Y tal vez se trata de eso....De una estúpida comedia burlesca que me está jugando esta vida,una de las cuatro o cinco existencias que debo llevar a cuestas.("Ya lo sé,estoy sentenciado y condenado....!")
Llegamos al interior del cuarto de baño,seguidos de Naaman,que abre los grifos de una enorme alberca.El esclavo me ayuda a sostener al prisionero,en tanto me desvisto rápidamente.
Luego intenta meter al infeliz en la inmensa tina,pero el desgraciado se rehúsa.
Conociendo lo peligroso que puede ser este detalle,levanto una mano,para detenerlo:
-Naaman...-digo,secamente-Deje.Lo haré yo.
Cuando me acerco y lo cojo por la cintura,no sin gran dificultad(su macicez es tan notoria que Naaman a su lado parece un alfeñique,y yo también) noto que se deja guiar dócilmente,sin oponer resistencia alguna.
Naaman me alcanza las esponjas y una caja con varias botellas conteniendo un líquido que parece ser jabón desinfectante,y luego se marcha.
Entro en la alberca junto con él,con mi enemigo,con mi víctima,con el supliciado,con el que fue condenado,tal vez,desde antes de nacer.
Lo ayudo a tomar asiento,y,cuando el agua toca sus partes heridas,emite un gemido sordo,prolongado,que yo he oído antes en otro tiempo,en otra línea de tiempo...
-Tranquilo....tranquilo.....camarada-digo,siempre en ese tono impersonal que suelen usar médicos,enfermeros y todos aquellos a quienes del enfermo o víctima realmente les importa un bledo.
Apoyo la esponja otra vez sobre sus muslos,y entonces se calma,espontáneamente.
Entrecierra los ojos,y se deja llevar por la sensación del agua tibia.
Debo admitir que el agua está deliciosa.
("Sí,,pero no puedes permitirte el lujo de disfrutarlo!!Por qué no lo ahogas en esta misma alberca,y ya?")

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