Escritos,historias y locuras.

domingo, 13 de noviembre de 2016


CAPÍTULO V

AJENJO Y RÊVÉRIE


El líquido verde bañaba lentamente el blanco panecillo de azúcar cande,y se derramaba caprichosamente en el agua fresca,tiñéndola lujosamente con su voluptuoso tornasol.
Abravanel sostenía la cucharilla de plata con su mano izquierda,en tanto la derecha manipulaba la botella de Suissé,el más fino y fuerte de los ajenjos suizos.
-La hora se acerca-dijo,ofreciendo la copita a Mikhail.-Mi vida ha sido dura,pero debo rescatar varias cosas importantes.Entre ellas,el haberte conocido.
Mischka estaba visiblemente nervioso.
-Bebe-dijo Abravanel-Te ayudará.Y piensa que es tan sólo un instante.Los acontecimientos se han precipitado,y no ha sido por mi causa,precisamente.
Mikhail se puso de pie,y abrazó a aquel hombre singular con todas sus fuerzas,acariciándolo febrilmente.
-No he tenido nada de usted...No lo conozco,y me ha arrancado ocho vueltas de sangre de una fuerza increíble...
-Te dije que eran tretas de viejo-Abravanel sonrió-Pero supongo que debo mostrártelo antes de haberme marchado.
Lentamente, abrió su camisa,y deshizo el cierre de la hebilla de plata que cerraba su cinturón.
Mischka bebió de un trago la copita de Suissé,y el líquido ardió en su garganta presagiando el desastre,.
Luego,se puso de rodillas frente a Yitzhák Abravanel ,y buscó ávidamente el insyante fuera del tiempo.
-Criatura...-murmuró Abravanel-Si te hubiera conocido antes!!
Tras un instante de hesitación,aferró a Mischka vigorosamente,y lo alzó,casi levantándolo en vilo.
-No,-dijo-Nunca!.Jamás de rodillas.!Jamás.!Déjalo así.Déjalo así,criatura.Eres demasiado hermoso.
Mischka estrechó el abrazo,y Abravanel le devoró la boca con un beso en el que convivían el dolor,el deseo,la angustia,el furor asesino y la tristeza infinita.
-Estaremos solos-dijo ,separándose un tanto del abrazo-La señora Dutertre y su marido se han ido a Rennes, a visitar amigos y familiares.Quisiera que me prometas que seguirán viviendo en esta casa cuando yo ya no esté.Ellos han sido mi única compañía.Ellos y los gatos que andan por ahí,sin nombre y sin rumbo.Ah,y los pájaros,a los que les preguntaba día tras día por ti...
-Absolutamente! Así se hará.-Mischka hizo una breve pausa-Usted espera a alguien más,cierto?
-Sí.Te dije que no estoy aquí para separar a los amantes,sino para reunirlos.
Mischka temblaba,la transpiración velaba su frente y empastaba sus manos:el solo pensamiento de volver a ver a Nikolai bajo aquellas circunstancias tan singulares lo aterrorizaba.
-Nikolai....acaso vendrá Nikolai?
Abravanel sonrió,y volvió a abrazarlo.Su respiración era ahora penosa.
-Estoy aquí para reunirlos,en el final de la más hermosa y perfecta de todas las historias.Sabes?-encendió un cigarrillo,y se arrellanó en el sillón,de espaldas a los ventanales-Siempre me he sentido apesadumbrado porque sabía que todos ustedes habían contemplado mi desaparición como un abandono.No.Si yo hubiera seguido allá,tal vez ustedes mismos habrían terminado por arrepentirse de haberme pedido que me quedara.Siempre fui para todos una nota negativa,oscura.Comprendes?Demasiada muerte no cuaja bien con un fondo negro,Mischka.Sé que sufriste más que los otros.
-Yo lo amaba a usted , como a un padre.
-Sí,pero yo no te amaba ni te amo precisamente como a un hijo.-lo atrajo hacia sí,hasta sentarlo sobre sus rodillas-Te adoro-murmuró-Nadie te amará como yo,ni siquiera Nikolai .Pero tú has elegido a Nikolai.
-Si yo lo hubiera elegido a usted en lugar de Nikolai Sergéievitch...ello.. cambiaría las cosas?
Abravanel suspiró.
-Ya no,lamentablemente.Mi enfermedad está muy avanzada.Es un gen hereditario,agravado por mi uso constante del alcohol.He llegado a beber hasta alcohol etílico puro en medio de mis tremendas crisis de desesperación.Tuve delirium tremens.Pero-alzó su índice-,aun en pleno delirio,pude ver tu rostro..y ello bastó para que me echara a llorar como un niño,y gritara tu nombre.Tu nombre,Mikhail.La sola mención de tu nombre y el simple recuerdo de alguna sonrisa
perdida,me salvaron de caer aún más profundamente en el abismo.
Mischka estrechó el abrazo, y acarició las manos de Yithzák Abravanel con sincera ternura.
-Usted siempre fue tan hermético con nosotros...-dijo.
-Es que no me interesaba nadie,salvo tú.Creo haber sido claro en la carta que te dejé al marcharme.
-Mauricio le tiene afecto,sin embargo.
-Y yo a él,pero no podía involucrarme más de lo que ya estaba.Mauricio es honrado. Nikolai Sergéievitch es honrado.Su honradez,su honestidad eran ,para mí,como bofetadas directas en pleno rostro,Mischka. Yo nací corrupto.
Mikhail sonrió:
-Está diciendo de usted lo que nunca admitió que pudiera existir aun en los peores criminales.Creo que Dal Monte es el que habla de la teoría de la maldad genética,tal como ha sido expuesta por la escuela italiana,pero usted siempre fue diferente.
-Sí:siempre he pensado que el factor social era el determinante,si es que podemos hablar de un determinante,exactamente...Pero,en mi caso...-metió la mano en el bolsillo de su chaleco,y extrajo una libreta de tapas negras-Esta es la historia de mi vida.Léela cuando yo ya no esté aquí.
-Usted dijo que faltaban algunos meses todavía..
-Sí,pero no puedo retenerte a mi lado por más tiempo,aunque quisiera,criatura.Tú mereces ser feliz.Tú debes ayudar a Nikolai a que asuma la realidad de las cosas.Ese hombre es quizás la mejor persona que he conocido,pero se miente a sí mismo,y mucho.
Y no me vengas con que el reglamento de nuestra casi ilegal Organización tiene vedado cualquier tipo de relación interpersonal,porque ,en la práctica,ello no es cierto.Que Lutbimov se haga cargo.Si teme no poder sobrellevar el peso de la relación,pues,entonces,que renuncie inmediatamente a su trabajo.Yo hice lo mismo,y ni tan siquiera tenía relación alguna contigo,salvo laboral,y acaso una ligera amistad.
-Usted pudo haber hablado entonces.Pudo haberse dirigido a mí para explicarme lo que sentía.
-No.Tú ya estabas con Lutbimov.No tenía sentido.
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